A Dios y la Muerte

¿Quién puede cubrir su hueco en la vida
creado por la egoísta y transcendental Muerte?
¿Qué Dios ordena una acción tan trágica?
Abuso de poder disfrazado de mala suerte.

Ya el futuro será un constante otoño.
En nuestros recuerdos vivirá tu rostro.
Has desenmascarado a este dirigente loco,
acompañado de secuaces monstruosos.

Sé que nada evita el común desenlace
que siempre se muestra cruel, asfixiante.
Sé que solo tú lo reviertes cuando te conviene.

Te llevas un regalo que no te mereces.
Dudo de que existas, pero sí, eres culpable.
Alguien llena su vacío con nuestros ángeles.

Te llevaste también mis buenas palabras.

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